La pandemia ha obligado a los centros a crear aulas donde conviven alumnos que están en el centro con alumnos que están en sus casas, lo que conocemos como aulas híbridas, dónde encontramos dos tipos de alumnos:

  1. Los que están físicamente en la clase y, por tanto, pueden seguir las lecciones de los docentes de una manera más tradicional (sin tener que utilizar portátiles o tablets).
  2. Y aquellos que se encuentran en sus casas, con dispositivos conectados a internet, siguiendo las explicaciones de los profesores a través de cualquiera de las plataformas de vídeo conferencia que existen como, por ejemplo, Meet, Teams, Zoom, etc.

Lo que conlleva esta situación es que, el mismo profesor, ha de estar pendiente de los alumnos presenciales y aquellos que están en sus hogares.  Con los alumnos presenciales emplea la voz y el lenguaje corporal tal como se ha hecho siempre. Con los alumnos que están en sus casas se comunica a través de internet.

Haciendo un cambio

Para poder hacerlo algunos centros están instalando cámaras de videoconferencia en las aulas, de manera que los alumnos pueden seguir las clases desde sus hogares «como si estuvieran en el aula». Es decir, quieren conseguir que su experiencia sea lo más parecido posible a estar en primera fila. Que pueda escuchar y ver al profesor con la mayor calidad posible tanto de audio como de imagen. Algunos colegios han probado muchas soluciones y al final han encontrado equipos que permiten una buena calidad de audio y vídeo con unos precios ajustados a la realidad de las escuelas normales en nuestro país.

El catálogo de cámaras adecuadas para ser usadas con es muy amplio. Va desde las cámaras web personales para su uso con PCs hasta modelos totalmente motorizados con ópticas muy potentes y software que permite el seguimiento facial.

Existen fabricantes con una amplia trayectoria y garantía indiscutible como Logitech, Aver o Konftel, y también marcas blancas de importadores. Los colegios necesitan soluciones adecuadas a sus diferentes espacios (aulas, salas multiusos, seminarios). En las aulas estándares deben ser instaladas en el techo y conectadas a los PCs de las aulas por cable USB con tiradas que van desde los 10 a los 20 metros.

¿Qué pasa con el audio?

Por otra parte, contar con un buen audio es incluso más importante que la imagen. Los alumnos deben escuchar con claridad y nitidez aquello que se explica. No podemos permitir que se distorsione. Además, los profesores en esos niveles están acostumbrados a moverse por el aula y prefieren soluciones inalámbricas. Es imprescindible que los equipos aguanten una jornada escolar completa y que no tengan interferencias con los micrófonos de las aulas colindantes.

Todo ello se debe adecuar a las necesidades de presupuesto de los centros, siempre muy ajustadas porque hay que equipar un buen número de aulas.

Vía: https://www.educaciontrespuntocero.com/