La crisis sanitaria ha cambiado la vida de millones de personas en el mundo y, además, está suponiendo un reto en todos los ámbitos, pero el educativo es uno de los que más está sufriendo las consecuencias.

No sabemos cuánto tardaremos en volver a la normalidad, pero, mientras esto sucede, desde Educación Conectada (iniciativa de la FAD y de BBVA) han dado la oportunidad a jóvenes estudiantes de 18 a 29 años para formar parte de la solución de los principales retos a los que se enfrentarán los centros escolares el próximo curso mediante el concurso “Escuelas pospandemia. Jóvenes repensando las aulas”.

El objetivo principal es ofrecer soluciones adaptables e innovadoras desde la experiencia y formación de diferentes ámbitos académicos (arquitectura, educativo, sanitario, etc) que puedan servir de inspiración a las escuelas, especialmente para aquellas que cuentan con población vulnerable. También se persigue involucrar a estos jóvenes, haciéndolos protagonistas de soluciones factibles y realistas.

Repensar los espacios
¿Cómo podemos proceder para que tanto docentes como alumnos estén en un ambiente seguro dentro de las aulas? El reto propuesto a los jóvenes ha sido ofrecer soluciones para mejorar las condiciones de uso, polivalencia y versatilidad de los centros escolares frente al distanciamiento, seguridad e higiene establecidos.
La iniciativa ganadora dentro de esta categoría ha sido presentada por Enrique Cilleruelo, estudiante de 23 años de la Universidad Politécnica de Madrid, que propone teselar en hexágonos el suelo de las aulas y espacios escolares existentes como medida eficiente de aprovechamiento del espacio, asegurando la distancia de seguridad entre el alumnado.

El segundo premio ha sido entregado a Marta Jiménez, también estudiante de 23 años de la Universidad Politécnica de Madrid, quien propone plantear a los estudiantes la construcción de un traje EPI propio, que no les impida mantener el contacto con sus compañeros. Un “traje de carnaval constante” que usarán cuando entren en el centro escolar.

El tercer premio ha sido para Laura Manglano, estudiante de 19 años de la Universitat Politècnica de Catalunya que propone la instalación de mamparas separadoras de cartón reciclado y metacrilato entre pupitres, una iniciativa barata y sostenible.

Adaptar los modelos educativos
Pero, ¿cómo adaptar la presencialidad de las clases a un formato mixto de formación (presencial y digital) para que permita el éxito de los estudiantes en el ámbito académico? En esta modalidad el reto propuesto ha sido proponer nuevos modelos educativos para centros escolares, que permitan mejorar la transición de una Educación presencial a una Educación digital, necesaria en la nueva realidad.

El primer premio ha sido otorgado al proyecto presentado por Mariely Pulgar, estudiante de 20 años de la Universidad Carlos III, que propone instaurar en los centros educativos un régimen de semipresencialidad mediante la rotación de grupos estables de alumnos y alumnas. Además, propone establecer un sistema de puntos para valorar la vulnerabilidad del alumnado que debe ser primado en el reparto de recursos y una participación activa del AMPA para asegurar que toda comunidad educativa tenga las mismas oportunidades.

El segundo premio dentro de esta categoría ha sido para Esther Polo, de 25 años y estudiante de la Universidad de Málaga, que propone “reconstruir horarios lectivos” dividiendo cada grupo en dos (mañana/tarde) con un máximo de 13 alumnos por aula.

El tercer premio (500 euros) ha sido para el proyecto de Carla López, estudiante de 20 años de la Mondragon Unibertsitatea. En su proyecto se realiza una propuesta de modelo bi-modal conjugando Educación presencial con Educación a distancia, separando los contenidos de cada asignatura en teóricos y prácticos, que se trabajarán por proyectos y learning by doing.


Vía: https://www.magisnet.com/