¿Cómo saldremos de la problemática heredada del COVID-19? Algunos expertos en educación nos trasladan sus aprendizajes a partir de esta crisis y hablan de brechas, incertidumbre, de una Educación presencial insustituible, entre otros.

Fernando Trujillo, profesor de la Universidad de Granada, piensa que esta crisis ha desvelado tres debilidades fundamentales que no debemos olvidar:

  • La debilidad de la escuela inclusiva. Hemos descubierto, a raíz de la necesidad de que los alumnos aprendan en casa, que muchos tienen problemas importantes socioeconómicos que dificultan mantener una actividad académica de calidad o que impiden el acceso a internet. Urge la creación de planes de actuación sobre estas problemáticas para construir una escuela inclusiva real.
  • La debilidad de la escuela de competencias. El sistema educativo sigue centrado en los contenidos, especialmente en Secundaria y Bachillerato, y no ha incorporado ningún enfoque definitivo basado en competencias y centrado en el desarrollo integral del estudiante.
  • La debilidad de la escuela digital. El confinamiento ha demostrado que no podemos hablar de una “escuela digital” satisfactoria y, además, los docentes han demostrado en esta transición de la Educación presencial a la Educación a distancia las carencias y las debilidades.

Tras esta crisis será necesario diseñar planes de actuación concretos para reforzar estos tres pilares de la escuela del siglo XXI.

Carmen Navarro, Doctora en Historia y profesora, destaca que el próximo curso vamos a tener que introducir otros elementos como la incertidumbre y la capacidad de entender que somos una especie, la humana, que es tremendamente vulnerable. Y, además, un aprendizaje: hay que vivir en el aquí y en el ahora y unidos con los nuestros.

Y, por último, Guadalupe Jover, Profesora de Lengua y Literatura, defiende que hemos aprendido que no hay dispositivos electrónicos ni plataformas educativas que puedan sustituir ni al docente ni a la función de la escuela. Y, aunque mucho se ha hablado de la necesaria actualización digital del profesorado y de las Administraciones Educativas, también es necesaria la actualización de la formación pedagógica de docentes y Consejerías de Educación.

Parece que lo único importante del debate educativo es cómo ajustar la calificación final del curso y no qué aprendizajes son verdaderamente relevantes y cómo vamos a impulsarlos.

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